domingo, 24 de junio de 2012

Presentación


A finales de los años ochenta fue mi primer contacto con el rol. Primero como jugador y luego como director de juego, o como llamábamos en aquellos días usando la terminología anglosajona, máster.
     Inicialmente las partidas eran de fantasía medieval, pero mis gustos literarios, en aquellos días, iban más por otros ámbitos: las policiacas o de espionaje y la ciencia ficción especialmente. Curiosamente no me gustaban las de James Bond sino aquellas de espías en las que la trama política y la guerra fría eran parte central, pero con un abordaje realista. También, aunque esas me han interesado siempre, las historia reales (no necesariamente novelas) sobre la época medieval española, los templarios, los cátaros y la conquista de América (entonces se llamaba así y no con los eufemismos con los que luego se ha denominado) por los españoles.
     Pero como parece que no podíamos jugar en tiempos históricos sin añadirle la magia, y de eso ya tenía bastante como jugador, me decanté primero por la ciencia ficción. Un módulo en Traveler, en el que ya platee algunos gobiernos y sistemas de los que hablaré aquí, pues luego los reutilicé aunque a un nivel más básico, y posteriormente una larga partida de Ciberpunk, pero ambientada en un mundo propio, evolución del que vivíamos en ese momento.
    Anochecer, como se llamó en ese momento, no es lo que jugaron bajo mi dirección, pero sí el mundo (una explicación novelada del mismo) en el que se movieron. Algunos de los pasajes de la novela y los lugares que se describen en las inmediaciones de Valencia, fueron el “terreno de juego” y la acción de la novela, paralela a la partida, influyó, finalmente, en el resultado final de la misma. Parte del principio del capítulo uno se lo leí como noticia... una lejana noticia de una Bruselas plutocrática, hipócrita y tiránica.
    Tras la época universitaria dejé de jugar a rol y Anochecer, los viejos textos en Word Perfect se quedaron guardados en un cajón. Años después, a mitad de los noventa, llegó a mis manos la novela Anochecer, de Isaac Asimov y Robert Silverberg, con lo que el proyecto quedó en el cajón del olvido, a falta de buscar un nombre mejor.
     Cuando en 2006 inicié mi andadura como blogger empecé a retomar los viejos escritos. Entre ellos Anochecer. Fue entonces cuando me planteé llamarla Anochecer en la red. Desde poco después la empecé a publicar semanalmente, luego pase a un trozo cada dos semanas, en mi blog fanfiction.es. Pero dado que nuevamente está teniendo problemas técnicos que me hacen dudar de su futura viabilidad, he decidido abrir este nuevo blog e iniciar su publicación en la red desde el principio.
    Solo me queda desearos a los lectores que disfrutéis de esta historia.
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